LA MUERTE DEL TRENHOTEL
Según ciertos medios de comunicación, Renfe no prevé poner nuevos trenhoteles a corto-medio plazo debido a la crisis desatada por el Covid-19. Según El Economista, el trenhotel arrastraba unas pérdidas de 25 millones de euros. Una propineja comparado con los 10.153 millones que arrastró el AVE este mismo año, según LA RAZÓN. TRENHOTEL promete a sus usuarios ser una auténtica habitación rodante, pero tiene un dilema: que las plazas acostadas -ya sea en litera turista, litera preferente o Gran Clase- son, además de caras, incómodas. Seguramente su precio se encarece debido a -en el caso de las plazas de Gran Clase- a que se trata de auténticas habitaciones en miniatura, donde el viajero puede ver películas, enchufar aparatos eléctricos, ducharse e ir al servicio sin salir del habitáculo. A tenor de todos los detalles mencionados anteriormente, podría pensarse tal vez que la Gran Clase es, para muchos (pese al precio) la solución a pasar una noche adicional de hotel...